LA PALABRA ESPAÑOLA "CHECA"
Estudio fonológico y ortográfico de la palabra española “Checa”, cuyo origen procede de la sigla rusa ЧК. NORMATIVA SOBRE LA FORMACIÓN DE SIGLAS Y ACRÓNIMOS.
La palabra española “checa” viene del ruso Чk>Ch-K, formada por la pronunciación de las letras iniciales de las dos palabras: чрезвычáйная комиссия, (chrezvîcháinaya komissia), Ч (che)+k (ka); en la fonética rusa las dos silabas se pronuncian con la misma intensidad (ché-ká), por eso las separo con un guión, aunque veces en la transliteración práctica se escribe cheká, ello es menos correcto. En español la grafía empleada es “cheka”, pronunciándose como una palabra de acentuación llana y con significado propio.
ЧК (Ché-ká) o ВЧК (Vé-ché ká), son siglas del nombre completo de una agencia estatal rusa, cuyo nombre en un principio era Всероссийская чрезвычайная комиссия по борьбе с контр революцией и саботажем (Vserossíiskaya chrezvicháinaya komissia po borbié s kontrrevoliútsiyey i sabotázhem), en español «Comisión Extraordinaria de Todas las Rusias para Combatir la Contrarrevolución y el Sabotaje»).
Luego cambió ligeramente de nombre dicha Agencia, el 6 de febrero de 1922, para reestructurarse como GPU, y luego, como “Directorio Político Estatal”, se llamó OGPU (Ob’edinyonnoe Gosudarstvennoe Politicheskoe Upravlenie>Объединённое государственное политическое управление), como una sección de la NKVD, de la naciente URSS. La NKVD<НКВД (Народный комиссариат внутренних дел Narodnyy komissariat vnutrennikh.), transliteradas las cuatro primeras palabras de la sigla como: Naródniy komissariat vnútrennij, y traducido como: «Comisariado (o Comité) del pueblo para asuntos internos».
En España, se siguió el modelo soviético de funcionamiento pero no de organización, aparte de las que dependían directamente del Gobierno de la República –como las de las calles de Bellas Artes y Fomento 9–, cada partido político, ateneo, comité, sindicato u organización del Frente Popular disponía de la suya propia.
Como disquisición aparte del tema central que de expone, por haber así surgido en un determinado momento de discusión, aclaramos que la letra "o" de la primera sílaba de la palabra комиссия, no tiene ninguna relación con la pronunciación de la sigla ЧК, ya que dichas letras son las iniciales de las dos primeras palabras del nombre completo de la agencia, (Chrezvicháinaya Komissia), Ch-K> ЧК
No sé quien pudo decir en la “peña”, algo diferente de lo aquí expuesto, (¿habrá que preguntarlo?).
Efectivamente la “o” atona de комиссия se pronuncia casi como una "a" en Moscú y Norte de Rusia, pero casi como una “o” en la Rusia meridional y oriental, como dos alófonos del fonema átono, correspondiente a la letra o grafema “o” (del Alfabeto Fonético Internacional), que se emplea para transliterar dicho fonema: [ʌ].
Otro ejemplo de esa diferente pronunciación, lo tenemos en la palabra Bolshói. La pronunciación de esa palabra es aproximadamente “balʲʃɔj“, en Moscú y en el norte de Rusia, y “bolʲ ʃɔj“ en el resto de Rusia, aunque bien la transliteración en alfabeto fonético internacional de la palabra “Большо́й” (grande) es [bʌlʲ 'ʃɔj], en donde el fonema “ʌ“, correspondiente a la letra o grafema ruso “o” (átono), tiene el sonido parecido a la palabra inglesa “duck” (dʌk), pato. Ese fonema con una pronunciación vocálica, posterior, intermedia entre los fonemas correspondientes a las letras “a” y “o”, tiene dos alófonos, el uno más abierto o próximo a la “a” y el otro más cerrado o próximo a la “o”, pero con la salvedad de que la “a” es de pronunciación posterior, en tanto que en español es de pronunciación anterior; en cuanto a la “o” (átona), que es de pronunciación posterior en ambos idiomas, en ruso es más cerrada que en español.
Para mayor claridad, hay que decir que la letra (o grafema) rusa “o” tiene dos fonemas, uno cuando la letra es tónica /o/ y el otro cuando es átona /ʌ/, y en el segundo caso, la vocal átona tiene dos alófonos, tal como se ha explicado.
En cuanto al empleo de cualquier término adánico y progre para referirse a dicha sigla, debe de hacerse sólo en relación a la evocación del terror y de las torturas del las checas del Frente Popular la Zona Roja, pero no debe hacerse, bajo el punto de vista lingüístico u ortográfico y del estudio de la formación de la sigla en cuestión.
Según la RAE, Checa, del ruso ЧК = чрезвычайная + комиссия, transliterado como Chrezvychainaya Komissiya, Comisión Extraordinaria, es un sintagma consonántico, pronunciado de deletreo de las letras iniciales, por el cual las consonantes iniciales, aquí transliteradas Ch, K, se pronuncian con el nombre de las letras, con la misma intensidad consonántica e intervaladas las silabas (Ché-Ká), lo cual no invalida, que dicha palabra traducida al español, en donde dichas iniciales rusas no tienen significado, es aceptado por la RAE, como palabra llana “cheka”. Las siglas que correspondan a sintagmas nominales, que sean nombres propios, se escriben todas ellas con mayúsculas, como es en este caso y también en otros sintagmas rusos como: GPU (gé-pé-ú), OGPU (ó-gé-pé-ú), NKVD (éne-ká-úve-dé) y KGB (ká-gé-bé), sigla de Komitet Gosudarstvennoe Bezopásnosti.
Se hace constar que la misma construcción se hace en español, cuando la sigla sea impronunciable o de difícil pronunciación como DNI (dé-éne-í), y similarmente con las siglas OCDE (ó-cé-dé), ONG (ó-éne-gé), ATS, DVD, DDT, FBI y muchas más.
Es difícil encontrar acrónimos silábicos elementales rusos, y los que se encuentran más frecuentemente son mixtos, formados por las letras y sílabas iniciales, más significativas, que permiten formarlos; y ello por ser el ruso una lengua muy consonántica, con consonantes que no tiene el español, lo que obliga la mayoría de las veces a deletrear las vocales; sin embargo en la lengua rusa se admiten los acrónimos extranjeros OTAN, NATO y otros similares; por otra parte no se pueden formar siglas de organizaciones, pactos o tratados, en los que figuren nombres de ciudades, p.ej. Варшавский договор, Pacto de Varsovia, no tiene sigla, al igual que en las otras lenguas europeas.
En contraste con las lenguas eslavas, las lenguas latinas, más vocálicas, admiten la formación de numerosos acrónimos con pronunciación silábica, tales como ONU, SEAT, ISO, ICO, UNED, CESID, y Renfe (RENFE), Unicef, Unesco, Polisario etc., que empiezan por mayúscula, por corresponder a entidades que son nombres propios; y cuando el acrónimo tiene cuatro o menos letras, se escriben todas ellas en mayúscula, en tanto que cuando tiene más de cuatro letras, sólo se escribe con mayúscula la primera letra y las restantes, generalmente, con minúscula.
Los acrónimos, correspondientes a nombres comunes se escriben con minúscula, entre ellos: uci, ovni, sida, y también radar (RADAR) y láser, ambos de origen inglés. Además hay siglas mixtas, como CSIC (cé-sic), con lectura de deletreo y lectura silábica. En el caso de “radar” se refiere al instrumento, y “RADAR”, cuando nos referimos al sistema de detección. Similar consideración se puede hacer respecto a láser/LASER. También, a veces RENFE substituye a Renfe.
Aquí sólo hemos expuesto las principales reglas para formar los acrónimos, pero hay muchas más reglas y también bastante flexibilidad para formarlos. En sentido lato también se incluyen como acrónimo el formado por la letra inicial de la primera palabra y la letra final de la última palabra, y también mediante otras combinaciones, como por ejemplo cuando el significado de un acrónimo es la suma de los significados de las palabras que lo forman, así, el término “telemática” procede de “telecomunicación” e “informática”, que a su vez es acrónimo de “información” y “automática”. Todos estos casos son acrónimos de de pronunciación silábica.
Conclusión: La palabra checa, de grafía española y acentuación llana, tiene su origen en una sigla consonántica rusa, donde para pronunciarla, se deben deletrear las consonantes iniciales del conjunto de palabras que representa esa entidad, con su correspondiente valor fónico. La sigla en cuestión ЧК (Ché-Ká), tiene dos letras, cuyos fonemas se corresponden exactamente con fonemas de la lengua española, cuyos respectivos grafemas son el dígrafo/letra Ch y la letra K.
Una sigla se define como el conjunto de varias letras (dos o más), que representan una determinada entidad, y en este caso la RAE, traduce libremente la sigla ЧК (Ch.K) y define la “checa” como un “Comité de policía secreta en la Rusia soviética” y también como “Local en el que actuaban dichos comités” (vide y cfr. la traducción ut supra). Al principio de dicho término y en relación con su etimología, la RAE dice lo siguiente: “Acrónimo ruso para designar la policía secreta hasta 1922”.
Aunque lo diga la RAE (confrontado en su edición de 1992), la sigla rusa ЧК (“Ché-Ka”) no es propiamente un acrónimo, por carecer de sílabas pronunciables, debiéndose pronunciar por el deletreo de sus dos consonantes (deletreo fonemático), para poderlas pronunciar silábicamente; diferentemente a los acrónimos que se forman por la unión de las letras o sílabas, iniciales del sintagma nominal, cuyo conjunto forma sílabas pronunciables.
En cualquier caso, el incluir esa sigla, pronunciada por deletreo, como acrónimo o no hacerlo, es una cuestión irrelevante, porque lo importante del tema es distinguir entre siglas silábicas y siglas consonánticas, las primeras con pronunciación silábica y las segundas mediante el deletreo de las letras iniciales de las palabras que componen el sintagma nominal, que expresa o define la entidad a la que se refiere la sigla, y eso creo que se ha expuesto con claridad.
Frecuentemente muchas siglas y acrónimos, se desvinculan del sentido completo, representado por el conjunto de las palabras completas que lo conforman, para convertirse en un substantivo común, lo que ocurre con “checa”, pronunciada de forma diferente a la de la sigla (Ché-ká) y desvinculada del concepto de una Comisión extraordinaria de una policía secreta rusa, para acabar significando solamente un local de tortura por motivos políticos, ejercida por unos malvados de la extrema izquierda; desvinculación justificada porque esa palabra se introdujo en España catorce años después de haber desaparecido la Cheká rusa. Esperemos que en el futuro no se reintroduzca el Gulag, en ruso Гулаг (Главное управление исправительно-трудовых лагерей и колоний), que en este es un verdadero acrónimo, cuya formación silábica la constituyen dos letras iniciales y una sílaba trilítera. (Transliterado:Glavnoye upravlyeniye ispravityel'no-trudovih lagyeryey i koloniy), es decir Gulag.
Igual ocurre con los acrónimos substantivados como “radar” láser etc., fenómeno semántico que ocurre con más frecuencia en los acrónimos o siglas extranjeros;
Barcelona 23 de marzo de 2011
MANUEL MARTÍN DIÉGUEZ
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